ALMERÍA, CAPITAL ESPAÑOLA DE LA GASTRONOMÍA 2019

178 Quesos blancos de cabra En Almería, hasta mediados de 1950, el queso consumido era fundamentalmente un queso de cabra blanco de producción reducida. Ya en los ochenta, cerca de Los Filabres, varias empresas creaban quesos similares, agregando a la fórmula original leche de vaca y una mayor exigencia de cara a la seguridad alimentaria. En el año 2000, una pequeña e industriosa coopera- tiva empezó a criar cabras y a producir con su leche un queso puro de cabra que quita el sentido, “El Cañao”. Así hasta conseguir importantes premios que reconocen el buen hacer. Recientemente han abierto sus puertas varias queserías que elaboran quesos frescos, curados y semicurados de cabra realmente imprescindibles como, por ejemplo, el curado de leche cruda de Me- dal. En El Ejido está radicada Ejinor, con cabaña propia. Su amplia variedad es ob- jeto del favor de los compradores de las zonas gourmet de las grandes superficies. En Roquetas espera la quesería El Pericho con sus requesones y quesos de cabra y en Taberno, La Pastora, una de las más re- cientes queserías de la zona. Esta relación estaría incompleta sin mencionar uno de los quesos más interesantes actualmente, Seronés, que ya ha ganado varios premios internacionales.

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