ALMERÍA, CAPITAL ESPAÑOLA DE LA GASTRONOMÍA 2019

68 interés científico. Es Reserva de la Biosfera, Parque Natural Marítimo-Terrestre y Geoparque. Paraíso del buceo, son míticas las playas de San José y sus casas teñidas de blanco; Los Genoveses y su fértil llanura de bosque donde se carboneaba; la Cala de Mónsul, de acantilados volcánicos y extrema belleza; Los Escullos y sus espectaculares dunas fosilizadas; la Cala del Cuervo, entre acantilados; la de San José, de increíbles fondos marinos; la Isleta del Moro y sus formaciones volcánicas; la Cala del Carnaje, recóndita y virgen; Las Negras, de arena blanca, bolos volcánicos y leyenda de mujeres viudas; Agua Amarga y su arena dorada y fina y su olivo silvestre milenario en la rambla de los Viruega; la Cala de la Polacra, accesible sólo por mar; Carboneras y su bellísimo pueblo y Los Muertos, de fuertes contrastes, arena blanca, agua azul verdosa y tonos oscuros y violáceos de su costa volcánica. El Faro de Cabo de Gata. La torre y el Mirador de las Sirenas fueron construidos en el cabo sur más oriental de la península, conocido desde tiempo de los fenicios y los griegos y punto de referencia a lo largo de toda la historia para los navegantes. Un paisaje de increíble belleza y aguas puras y cristalinas donde habitaron hasta hace poco focas monje, en un pequeño promontorio marino, donde cuenta la leyenda que eran confundidas con sirenas. Las Salinas. Parque natural, es la conjunción perfecta entre la conservación de la naturaleza y la actividad económica. De alto valor ecológico son el hábitat de numerosas especies animales y vegetales, entre ellas el flamenco rosa, que se puede admirar desde un puesto de observación ornitológica, y el esparto, que fue durante siglos base de la economía y utensilios de la vida diaria almeriense. La antigua albufera, que se fue rellenando con la arena arrastrada por el levante, es el lugar con más horas de sol y menos lluvias de Europa. Explotado ya por los romanos para el salazón del pescado, mantiene su actividad industrial para la obtención de sal. Níjar. En laladerade laSierradeAlhamilladestacan sus casas encaladas y sus privilegiadas vistas. Es centro de la mejor cerámica almeriense, de larga historia, característica por sus colores azulados y verdosos. La cultura del esparto fue durante siglos vital en esta comarca, que hizo del trabajo artesanal de este cultivo y su transformación un arte. El olivo de Agua Amarga. Es un ejemplar de olivo silvestre milenario. Dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, es un acebuche de grandes dimensiones, con un tronco de casi 9 metros. Se considera que es más antiguo que los olivos del huerto de Getsemaní, en Jerusalén. Para no perderse n da

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